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Marina's Jungle Gems Plantas raras criadas en casa

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Cómo cuidar una Alocasia en casa: luz, riego, humedad y sustrato

22 de agosto de 2026

Alocasia Black Velvet Pink

Las Alocasias tienen fama de difíciles, y no es del todo justa. Lo que tienen es carácter: quieren luz abundante pero filtrada, humedad alta y un sustrato que no se encharque nunca. Si les das esas tres cosas, crecen rápido y te regalan una hoja nueva cada pocas semanas. Aquí va todo lo que aplicamos en casa con nuestras Alocasias raras, explicado sin rodeos.

Luz: mucha, pero nunca sol directo

En la selva, las Alocasias viven bajo la copa de los árboles: reciben mucha claridad y poco sol directo. En casa, el sitio ideal es a un metro o dos de una ventana luminosa, o pegadas a una ventana orientada al norte o al este. El sol directo de mediodía quema las hojas (manchas marrones secas en la zona expuesta) y las variedades variegadas lo sufren todavía más, porque las zonas blancas o rosas no tienen clorofila que las proteja.

Si la planta saca hojas cada vez más pequeñas o los tallos se alargan buscando la ventana, le falta luz. En invierno, con días cortos, una lámpara de cultivo sencilla durante 10-12 horas marca la diferencia.

Riego: húmedo, nunca empapado

El error número uno con las Alocasias es regar por calendario. Riega cuando los dos o tres primeros centímetros de sustrato estén secos al tacto; en verano puede ser cada 4-6 días y en invierno cada dos semanas o más. Riega a fondo hasta que salga agua por los agujeros de drenaje y vacía el plato: las raíces que se quedan en agua estancada se pudren, y una Alocasia con las raíces podridas se viene abajo en pocos días.

Hojas amarillas y tallo blando en la base: casi siempre es exceso de agua. Hojas caídas, con los bordes secos y sustrato separado de la maceta: falta de agua. Si puedes, usa agua de lluvia o filtrada; el agua muy dura deja los bordes de las hojas marrones con el tiempo.

Humedad y temperatura

Las Alocasias agradecen una humedad ambiental del 60 % o más. Por debajo del 40 %, las hojas nuevas pueden salir deformadas o quedarse atascadas, y aparece la araña roja. Agrupar plantas, colocar un humidificador cerca o cultivarlas en un armario o vitrina de cultivo son las soluciones que mejor funcionan; pulverizar las hojas apenas sirve y moja la hoja durante demasiado tiempo.

En cuanto a temperatura, entre 18 y 28 °C están felices. Por debajo de 15 °C dejan de crecer y pueden entrar en reposo; las corrientes de aire frío y los radiadores pegados a la planta son dos enemigos silenciosos.

Sustrato: aireado y que drene

Una mezcla que funciona

Olvídate de la tierra universal tal cual: se compacta y retiene demasiada agua. Una mezcla sencilla y probada es, a partes iguales, sustrato de calidad (o fibra de coco), perlita gruesa y corteza de pino pequeña. Un puñado de carbón vegetal ayuda a mantenerlo sano. El objetivo es que el agua atraviese la maceta en segundos y que las raíces tengan aire.

Maceta con agujeros, siempre, y de un tamaño justo: una Alocasia en una maceta demasiado grande tarda mucho en secar el sustrato. Si te cuesta controlar el riego, las macetas de autorriego bien usadas dan una humedad constante sin encharcar.

Abono y reposo invernal

De primavera a principios de otoño, un abono líquido equilibrado a la mitad de la dosis recomendada cada dos o tres riegos es suficiente. En invierno, nada: muchas Alocasias frenan o pierden alguna hoja cuando baja la luz. Es normal. Si una planta pierde todas las hojas pero el cormo sigue duro, no la tires: mantén el sustrato apenas húmedo y brotará de nuevo cuando vuelva el calor. Si quieres saber más sobre esa parte, tienes nuestra guía sobre cómo hacer brotar cormos de Alocasia.

Plagas: vigila la araña roja

La araña roja adora las Alocasias en ambientes secos. Se detecta por un punteado fino amarillento en el haz de la hoja y, en casos avanzados, telarañas en el envés y en las axilas. Revisa el envés de las hojas cada semana, limpia con un paño húmedo y, si aparece, trata con jabón potásico y sube la humedad. Los trips y las cochinillas son menos frecuentes pero se combaten igual: detección temprana y constancia.

Resumen rápido

  • Luz abundante e indirecta; nunca sol de mediodía.
  • Riega cuando los primeros centímetros estén secos y vacía el plato.
  • Humedad del 60 % o más; agrupa plantas o usa humidificador.
  • Sustrato aireado (sustrato + perlita + corteza) y maceta con drenaje.
  • Abono suave en temporada de crecimiento; descanso en invierno.
  • Revisa el envés de las hojas: la araña roja se frena si la pillas pronto.

Todas las plantas de la tienda llegan ya aclimatadas a vivir en una casa, así que el cambio es mucho más suave que con una planta recién salida de invernadero. Y si algo no te cuadra con tu Alocasia, escríbenos a info@marinasjunglegems.com: preferimos una pregunta a tiempo que una planta perdida.

Texto redactado con ayuda de inteligencia artificial y publicado por el equipo de Marina’s Jungle Gems.